FABS nació en plena pandemia, en un momento donde no había trabajo y todos estábamos buscando qué hacer. La verdad, yo nunca fui fan de la joyería ni me imaginé vendiendo plata. Mi idea era simple: hacer algo para salir del paso, algo temporal. Pero lo que pensé que sería solo un “trabajo medio” terminó creciendo hasta convertirse en mi proyecto de tiempo completo.
Al principio fue un reto. No sabía mucho del mundo de la joyería, pero poco a poco fui aprendiendo, conociendo clientas increíbles y viendo cómo FABS comenzaba a formar una comunidad que valoraba los detalles y la autenticidad. Eso me hizo darme cuenta de que, más allá de vender productos, estaba construyendo algo con propósito.
Con el deseo de seguir creciendo, tomé la decisión de irme a España a estudiar master en comunicación y marketing digital. La idea era clara: aprender nuevas herramientas para hacer que FABS llegara más lejos. Y aunque sí aprendí muchísimo para mi propia marca, me pasó algo curioso: me empezó a encantar gestionar cuentas de otros negocios. Descubrí que me gustaba organizar ideas, crear contenido, pensar en estrategias y ayudar a otros emprendedores a conectar con las personas correctas.
Y ahí fue donde nació FABS Media. Un espacio pensado para acompañar a marcas y negocios en su crecimiento digital. Mi filosofía es simple: crear con propósito y comunicar con valor. No se trata solo de que una marca “se vea bonita” en redes, sino de que realmente transmita lo que es y conecte con su público.
Hoy puedo decir que tengo dos proyectos que me representan:
💎 FABS, que empezó casi por casualidad y ahora es una marca de joyería que me llena de orgullo.
📲 FABS Media, que refleja mi pasión por la comunicación digital y mi deseo de ayudar a otros a crecer.
Dos caminos diferentes, pero que se cruzan en algo en común: mi forma de emprender y mi manera de crear.